Mostrando entradas con la etiqueta Cocina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cocina. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de septiembre de 2011

Entre profes anda el juego

El Lunes pasado, mientras programábamos las actividades extras para las familias (conciertos, representaciones, celebración del Día Nacional, Navidades...) a alguien se le ocurrió decir "¿Y el día de las profesoras no lo celebramos?" y así porque sí, a mi jefa se le encendió una lucecita en la cabeza y ¡decidió que nos invitaba a comer! Si trabajarais donde yo trabajo, entenderíais lo sorprendida que me quedé. 

Para comer: biryani, ¡claro! Es una receta india de arroz, que puede ir con verduras o pollo. BUE-NÍ-SI-MO. Aquí es tan popular que yo al principio creí que se trataba de un plato árabe. 



Hoy he recordado la comida, no sé exactamente por qué, y me he preguntado cuándo exactamente es el Día del Profesor(A!) y, como con casi todo, hay días para elegir porque en cada país se celebra en una fecha diferente. Así que me he puesto a buscar y, recordando la rosa que la madre de Diba me regaló el año pasado, he encontrado que el Día del Profesor en Irán es el 2 de Mayo. 

En Emiratos es el 28 de Febrero (¿invitará mi jefa de nuevo?). 

Pero ahí no queda todo: me he ido a la página de la UNESCO y resulta que aquí uno de nuestros sheikhs da nombre a un premio en asociación con esta Organización, que busca mejorar las prácticas educativas a lo largo y ancho de este mundo, con especial atención en países en vías de desarrollo y comunidades marginales y en desventaja. 

Ahí es ná. 

Os dejo el enlace:



A todo esto... el Día Mundial del Profesor(A!) es el 5 de Octubre ;)

¡Feliz Sábado!


viernes, 2 de septiembre de 2011

De galletas, dátiles y costumbres

Si estuvierais aquí, nos visitaríamos unos a otros para felicitarnos por el Eid y aprovechar para conversar al cobijo de una taza de té. Para acompañar: ma'amoul.

Son una galletas, normalmente pequeñas, rellenas de dátiles. En el resto del mundo árabe no sé, pero en Palestina ¡¡creo que no podrían ser más populares!!. Lo que no llego a comprender aún es cómo la gente puede ir a visitar a toda su familia -extensa- y comer y beber en cada casa. Si no os parece para tanto, el próximo verano os invito a venir conmigo y a conocer lo que es sólo parte de la familia.

Mientras tanto, con todos ustedes, las galletitas famosas...




La bebida corre de vuestra parte; un buen té verde será siempre bienvenido.

¡Eid Said!

miércoles, 2 de febrero de 2011

Galletas de canela

Me apetecía hacer algo dulce y, de paso, utilizar el súper molde para galletas que me compré en Jerusalén.

Esta receta de galletitas de canela que encontré en Tu cocina fácil me vino al pelo porque no sólo eran sencillas de preparar, sino que además -y casi más importante- tenía todos los ingredientes en casa.

Así que me puse manos a la obra. Después de mezclar todos los ingredientes, paso por paso, meto la masa en el frigo y ajusto la alarma del móvil para dentro de 30 minutos. 

Perfecto. 

En algún momento, mientras veía el último capítulo de Pretty Little Liars -sí, sigo enganchada- me di cuenta de que ¡¡NO HABÍA AÑADIDO EL HUEVO!!. 

Definitivamente, tengo un problema: no es la primera vez que me ocurre. Ya quise hacer una vez la tarta de zanahoria sin huevos (¡y eso que lleva 4!) y un bizcocho con poco más que sólo harina. 

En fin. 

Miro el reloj: han pasado ya 15 minutos. Salgo pitando al frigorífico, saco la masa y le añado el dichoso huevo. La vuelvo a meter al frigo y la dejo otra media hora, por si las moscas. 


Cuando la saco y me pongo a querer moldear, no hay forma: aquello no tiene consistencia ninguna. Añado un poco más de harina... mmm... ahora un poco mejor. Vuelvo a intentar el molde: nada. Más harina. Amaso. Se vuelve a quedar pegajosa. Otro poco de harina. 

Ya verás - pienso para mí- con tanta harina no va a haber quién se coma esto. 

Al final ya lo consigo y tengo galletitas súper monas dispuestas para entrar al horno y dorarse. 

Nada más meterlas al horno.
Lo que parece tostadito, en realidad es la canela espolvoreada.




No sé por qué pensé que las galletas no aumentaban de tamaño por ser precisamente eso: galletas. Cosas de principiante, supongo. El caso es que cuando las galletas estaban en su punto, las saqué del horno y así es como aparecieron:


¡Sin forma alguna!





Pero bueno, a pesar de haber olvidado el huevo, de haber las galletas doblado su tamaño, haberse pegado unas a otras y perder totalmente ese diseño que tanto me gustaba... ¡la verdad es no quedaron nada malas!.

Me acabo de merendar dos con un café   :p

domingo, 30 de enero de 2011

Una de kefta, ¡marchando!

Quién me iba a decir a mí cuando compré este libro que casi siete años después terminaría viviendo en Dubai y casada con un palestino.

Aroma árabe está escrito por Salah Jamal Aboali, también de Nablús, como aquí mi compi, y tiene unas recetas la mar de suculentas. Cierto es que hasta ahora sólo había probado a hacer el hummus, el puré de berenjenas y el falafel, pero todo tiene su tiempo y el de la kefta ha llegado hoy.

Os copio la receta tal cual viene en el libro, por si lo queréis intentar, ¡está buenísima!.


Ingredientes para 4 personas: (1)


- 3/4 de carne picada fina
- 2 cebollas grandes, cortadas a trocitos muy pequeños o picadas
- 1/2 de tomate natural, cortado en rodajas de 1cm e espesor cada una
- 200 gr. de tomate natural líquido o tomate frito
- 2 cucharaditas de fulful bhar
- 2 cucharaditas de sal
- 200 gr. de perejil fresco, nunca seco, cortado en trocitos muy pequeños
- un ramito fresco de cilantro
- 1/2 kg. de patatas, peladas y cortadas en rodajas de medio centímetro de espesor
- 1 cucharada grande de mantequilla clarificada
- 2 cucharadas grandes de aceite virgen
- 50 gr. de piñones
- zumo de un limón grande




Elaboración:

1. Untar la bandeja del horno con mantequilla. En la misma bandeja, amasar la carne con el perejil, el cilantro, la cebolla, una cucharada de sal, una cucharadita de especias y el aceite. Esta masa bien mezclada se aplana y se extiende en forma rectangular en la bandeja con la kaf -palma de la mano- (2), con un máximo de 1cm de espesor. Hay que dejar una franja libre de 1cm de ancho entre la carne y los bordes de la bandeja.


Introducir la bandeja en un horno integral (emana energía por arriba y por debajo) a 250ºC durante 20 min. (3)


2. Mientras se cuece la carne, freír en aceite las patatas cortadas en rodajas.



3. Preparar la salsa de tomate natural. Poner el tomate rallado en un recipiente y añadir el zumo de un limón y las otras restantes cucharadas de sal y especias. Remover bien todo el contenido durante unos 2 minutos.

Se puede sustituir esa salsa por una lata de tomate frito. Mi recomendación sería una mezcla de ambas, la natural y la de lata, a partes iguales. (4)








4. Retirar la bandeja del horno y cubrir la carne con las patatas fritas. Sobre las patatas, disponer las rodajas de tomate natural y por encima de las tres capas (la carne, las patatas y los tomates) verter la salsa de tomate, cubriendo la capa de la carne. Para adornar, colocar unos piñones encima de las rodajas de tomate.




5. Introducir de nuevo la bandeja en el horno y calentar a 200ºC la parte superior durante 15-20 minutos, tiempo suficiente para dorar los piñones y las rodajas de tomates naturales.





6. Retirar la bandeja del horno y ponerla en el centro de la mesa para que los comensales la vean recién hecha; después de la aprobación de los presentes, servir en platos individuales.





Y para acompañar...

Pan libanés. Buenísimo -no tanto como el de mi padre, claro- pero muy rico de todas formas. Perfecto para comer la kefta al modo tradicional (a ver esas manitaaaas).



Comentarios por la cocinera (o sea, yo) coming soon.


...




Una de kefta, ¡marchando! II parte: Comentarios de la autora.


(1) Si compráis carne picada sin más, tenéis que añadir todas las especias (y sal) que vienen en la lista de ingredientes, pero si decidís tiraros al río y aventuraros en una tienda árabe, seguramente os la den ya preparada. Eso tiene sus ventajas: 1/ el precio es prácticamente el mismo, 2/ no hay forma de que os equivoquéis con las cantidades, 3/ no os tenéis que complicar la vida mezclando especias, ni buscándolas en el supermercado de turno, 4/ podéis haceros los entendidos en reuniones de amigos y tiraros el rollo de que habéis probado comida halal.

El perejil, desoyendo los consejos del cocinero, lo puse seco, que fresco no tenía, y la verdad es que no supo nada mal. Claro que igual ponerlo fresco le da un punto extra de sabor, no lo sé.

De los piñones pasé, directamente.

La mantequilla clarificada, ¿qué es? No tenía a mi madre a mano para poder preguntarla, así que la puse normal. Total, era sólo para untar la bandeja.

El aceite viene en la lista, pero luego no vuelve a aparecer en toda la receta. Echándole imaginación al asunto -y cruzando los dedos mientras tanto- se lo añadí a la carne mientras la amasaba.

El fulful bahr es una mezcla de especies que se puede hacer en casa: 


(2) Ojo al dato: kaf significa palma de la mano, sí, pero también se utiliza para bofetada. A ver si le vais a plantar a alguien un manotazo!


(3) Bueno, esto del horno es muy relativo. Yo tengo uno de luz que va por niveles -del 1 al 9-, no marca los grados en ningún momento y ni siquiera tiene ventilador -y si lo tiene, yo no lo he visto-. Todo es cuestión de ir echándole un ojo a la carne para que no se achicharre.


(4) Yo, personalmente, creo que el tomate ya preparado, listo para comer, estropearía la salsa. 

¡¡Buen provecho!!


viernes, 28 de enero de 2011

La tarta que tardó en hacerse 7 días


O casi.

El sábado pasado hicimos nuestra primera compra. Se me ocurrió que podía preparar esa tarta de zanahoria que tanto parece gustar a todo el mundo. 

El domingo compramos casi todos los ingredientes, el lunes me puse a prepararla y ohhhh! faltaba el aceite de girasol y la levadura (!!!). No pasa nada, esperamos.

El lunes fuimos a por el aceite y la levadura. Compramos una que solía usar la madre de Lutfi. Dry yeast, no recuerdo qué marca. Yo me fié.

Pues muy mal hecho, porque el dry yeast -que hay que disolver en agua caliente- no es lo mismo que el baking powder -como la levadura Royal de toda la vida- que necesitaba yo. Al abrir el bote me he encontrado con unas bolitas pequeñas marrones, ¿y ahora qué hago yo con esto, una pulsera nueva?.

Creo que voy a empezar a hacer una lista con todas las palabras en inglés que voy aprendiendo, así por lo menos le saco partido a la anécdota, a parte de contar la gracia.

Ahora el bicarbonato, ¿cómo se dice eso en inglés? Bicarbonate... mmm... vale, se tiene que pronunciar algo así como "baicarbonet". Vamos al Carrefour y damos vueltas y más vueltas; nadie a quien preguntar y ni rastro del bicarbonato. Ya veo a uno de los que trabajan allí y salgo pitando hacia él mientras voy practicando para mí "baicarbonet, baicarbonet". 

El hombre parece entenderme (bien!), pero se va a buscar a otro. El otro viene y se pone a buscar por la estantería donde yo había estado dos minutos antes. Madre mía -pienso para mí- si al final va a estar ahí y todo... Le escucho decir no sé qué del baking powder. No, no, que yo no quiero baking powder, que lo que quiero es BAI-CAR-BO-NET. Y el hombre, sí, sí, bicarbonate. Medio minuto después me dice "lo siento señora, pero parece que se ha acabado". 

¿Cómo que se ha acabado? ¿Cómo es posible que se acabe el bicarbonato en un Carrefour? Pues nada, oye, ni pizca quedaba. 

A todo esto, nos llama el padre de Lutfi, que nos invita a cenar en el Pizza Hut, ¡con el hambre que tengo, ñam, ñam! 

De camino al Pizza Hut, paramos a recoger de la tintorería unos trajes de Lutfi y, de paso, entramos en una tienda a comprar el dichoso bicarbonato. Chiquitita, un poco destartalada y no especialmente limpia pero al menos aquí lo tienen. Esto fue ayer.

Hoy de camino a casa después de haber pasado toda la santa tarde fuera (este tema merece un post aparte), hemos parado en el Carrefour Express que hay cerca de casa a comprar la levadura. Otra cosa no, pero me he aprendido de bien lo del baking powder y el bicarbonate!!

Aquí os dejo la receta, por si queréis poner a prueba vuestras dotes culinarias.

Nota: sí, es de zanahoria, pero NO sabe a zanahoria en absoluto, tranquis.


Ingredientes:

- 1/2 taza de aceite de girasol
- 3 ó 4 tazas de zanahorias ralladas (peladas!)
- 2 tazas de azúcar
- 2 tazas de harina
- 4 huevos
- 2 cucharaditas de levadura Royal 
- 2 cucharaditas de bicarbonato
- 2 cucharaditas de canela molida
- 1 cucharadita de vainilla en polvo
- 1/2 taza de nueces picadas
- zumo de 1/2 naranja

Se mezcla todo en un bol y se bate bien. 
Precalentar el horno a 170ºC 
Se unta el molde con un poco de mantequilla para que la masa no se pegue mientras se hornea y para adentro!! 
Dejar durante unos 40 minutos.


Para la crema: 

- 1/2 taza de mantequilla
- azúcar glass al gusto (el normal es perfectamente válido)
- 1/2 paquete de queso Philadelphia 
- 1 cucharadita de vainilla en polvo


Yo siempre la pongo aparte y que cada uno se eche lo que quiera. Una vez probé a untar la tarta y el resultado, a largo plazo, fue nefasto.




Tarta de zanahorias


¡FELIZ FESTÍN!